martes, 18 de agosto de 2009

A Óscar

Tras la angustia vivida en los últimos días porque el rescate del alpinista Óscar Pérez en el Latok II se llevara a cabo con éxito, imposible debido a la dureza de la montaña y al cambio climatológico en la zona, todos los montañeros, barranquistas y espeleólogos que formamos parte de este club queremos dar nuestro máximo apoyo y condolencias a toda la familia de Óscar, así como a todos sus compañeros y amigos del club Peña Guara.

De igual manera, damos las gracias a todas las personas que participaron, tanto directa como indirectamente, en este rescate sin precedentes en la historia moderna del alpinismo. Se han puesto de manifiesto todos los valores que empezaban a estar olvidados dentro de esta afición: arrimar el hombro y jugarte el tipo dejando de lado tus obligaciones diarias por salvar a una persona que a veces no llegas a conocer. Actos como éste es lo que hacen diferente al ser humano.

Óscar, descansa en paz y que los dioses de la montaña, que te han consagrado como un gran alpinista, protejan tu vida para siempre.



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Pablo Fernández
(en nombre de todos los componentes del ECDC)

lunes, 10 de agosto de 2009

Caminata por el Midi

Si bajáis un poquito más abajo, 2 o 3 entradas, veréis una que cuenta lo que hicimos el fin de semana del 18-19 de julio. Pero no está todo. Nuestros compañeros David, Leire y Natacha se fueron de pateada rural el sábado, mientras los demás nos remojábamos un poco.


Prometí poner las fotos, pensaba hacerlo cuando alguno de ellos nos contara de primera mano como fue la excursión, pero es agosto, están de vacaciones... Pero que no quede sin poner por aquí las fotos de su día.

Volvieron morenitos, les hizo un buen día.

Volvieron sonrientes... ¿Por la excursión o el balneario de después?

Volvieron enteros, no hubo accidentes.

Y volvieron con ganas de más, eso es lo mejor de todo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Garganta de las Nogaledas

Cerca de Navaconcejo, conocido por sus miles de edificios dedicados al negocio de las picotas, está la Garganta de las Nogaledas. Un grupo de intrépidos (Jesús, Natacha, Isma, Víctor y la que firma esto) metimos el neopreno en la mochila dispuestos a dejar huella el domingo pasado. Y con tanto neopreno se nos olvidó meter la cámara (o su batería), así que no esperéis fotos, excepto una que nos cede Google:

Durante nuestra visita sólo se veía el chorrito
de la derecha, elegimos el día con menos agua...

El caso es que después de adelantamientos en carretera, gente que se pasa las vías de servicio y paradita de rigor en la gasolinera, nos reunimos en un bar de Navaconcejo para tomar el tentempié del día. Unas rabitas de calamar más tarde nos montamos en los coches rumbo a la Garganta, que nada más llegar vimos sin gotita de agua...

Así que, entre bromas, decidimos no sacar el neopreno (excepto Jesús y Natacha, que llevaron unos finitos) y hacer el descenso en bañador con el arnés por encima, cual superhéroes made in canyoning. Lástima de cámara, ¡seguro que por ver las pintas que llevábamos subían las visitas al blog!

Aproximación muy bien señalizada, alguien se dedica a pintar flechitas en las rocas, para no perderse. Un sol matador. A la mitad nos encontramos con una familia que decide seguirnos, bastón en mano, para encontrar una poza donde mojarse un poco.

Llegamos al punto clave. Isma y Víctor se ponen el casco de explorador y se van en busca de otra cascada más arriba. Preciosa, pero al parecer no había manera humana de llegar arriba para poder bajarla.

Mientras, la familia feliz se mete en una poza de agua bien fresquita y nos observa mientras nos acoplamos el arnés por encima del bañador. Puede que en ese momento se arrepintieran profundamente de habernos seguido.

¡Y empezamos la aventurilla!

Muy poca agua y la que hay, muy fría y acumulada en pozas. Algún hilillo de agua corría. Rapelillos resbaladizos (¡baja el culo Isma!). Y las ganas de tener documentación gráfica que enseñaros, nos queda pendiente para otro día.

Resumiendo el descenso... Jesús se desgracia el codo, pero continúa sin quejarse como un campeón. Isma hace un pequeño amigo, un gusano de color rosa. Víctor es feliz saltando a pozas para ver qué hay en el fondo. Natacha y yo nos marcamos un dueto Pimpinela.

Apunte gracioso del día: LA POZA (así, con mayúsculas). Una poza muy maja... Isma y yo arriba, vemos saltar a Víctor. Sale Víctor acompañado de toda la porquería que había en el fondo. Hago de tripas corazón y salto... ¡¡¡Barro hasta las rodillas!!! Asquerosito. Pero Isma es un valiente fan de saltar y lo hace desde más arriba. Casi se queda metido en la mugre hasta la cintura. Lo mejor de todo, su carita después.

Terminamos, no hay neoprenos que lavar y nos lo hemos pasado en grande, ¿qué más podemos pedir? Comida y cervecita, por supuesto. Pasamos por dos garitos en busca de las rabas de calamar o algo caliente que llevarnos al estómago. A la tercera va la vencida y caen dos platos de migas, dos de croquetas, unos huevos rotos muy pijoteros y una de "delicias de la tierra". Todo ello aderezado con jarritas de cerveza y de tinto de verano. Para terminar, un heladito de limón, rico, rico.


Nos despedimos, cada uno para su casa, a la ducha, que nos hace buena falta después de LA POZA.

En definitiva, no llevamos cámara, no había casi agua, la porquería de las pozas era impresionante, pero fue un gran domingo lleno de risas y en buena compañía.

martes, 28 de julio de 2009

Bitet Inferior



Pues bueno, allá vamos con la piada del Bitet. Como bien recordaréis, el fin de semana pasado las circunstancias meteorológicas expulsaron al ECDC del Valle d'Ossau, frustrando la ascensión al Midi y el descenso del Bitet inferior. Pero una irreductible aldea de maños se quedó con las ganas, y al domingo siguiente organizaron una escapada express para meterle mano y poder pillarlo con caudal alegre. Y, si quedaba tiempo, meterle mano al Sosú (Sousseauou o como demonios se escriba) y su escalera de toboganes.
Así que de buena mañana cogimos el coche hacia El Portalet, donde echamos un café con un guía de la zona que trabaja en Las Ventas que nos informó de condiciones y caudales de ambos. Pasamos después a Francia, donde la descarga de adrenalina comienza sorteando a los conductores franceses que se aparecen en tu carril tras cualquier curva. Aparcamos, cogemos los zarrios y en 20 o 30 minutillos ya estamos en cabecera. Un par de grupos pequeños de españoles están ya poniéndose el traje de luces. Echamos un ojo a la primera cascada para ver que el caudal es bastante más bajito de lo que esperábamos. Eso sí, afortunadamente esta vez el agua está limpia y cristalina y recompensará el primer descenso de Bea el año pasado.

Y empieza el descenso. Bea se tira a la poza intermedia para pasar cuerda y bajar por la rampa tobagán de la primera cascada. Una serie de destrepes, saltos y pequeños pasamanos nos llevan a la segunda cascada, que ya se puede bajar por el chorro (recuperación algo mangui) o por el pasamanos que te deja en un tobogán vertical que cae a la profunda poza de recepción. Nos alcanza aquí un solitario barranquista burgales con el que seguimos un rato hasta que se adelanta y no lo volvemos a ver.
Más saltos (nos parece que el lecho se ha enronado de grava un poco desde el año anterior) y algún pequeño rapel sin mayor compromiso nos colocan en el punto más estético del barranco. La Gran Gorga en la que se precipita el cauce hacia una profunda oscuridad. En este punto existe un escape, pero dejar pasar este precioso rapel sería un crimen y merece con creces la hora y media de pateada posterior por río hasta el puente de salida. Probablemente se puede descender ya por el curso de la cascada (recuperación complicadeta, preparar el puño), pero optamos por recorrer el pasamanos de 20m. que te deja fuera. Una vez que estás bajando los 30 metros de este rapel, te empiezas a sumergir en las tinieblas con el rugir de la gran cascada a la izquierda y todo el cuadal que se precipita hacia la cueva aguas abajo. Es un lugar tétrico a la vez que mágico y si no fuera tan frío, bien merecería pasar un buen rato disfrutando de tan impresionante espacio. La cámara se volvió a rebelar contra nosotros y no nos dejó registrar gran cosa.

Cuando te asomas, acojona
Pero hay que seguir. Saltamos de poza en poza en la cueva para ganar la salida y encaramos la segunda mitad del descenso. Esta parte es más soseta y discurre por una garganta semiabierta, con algún salto aquí, algún tobogancillo allá, algún que otro rapel y bastantes caos de troncos (que al principio hacen gracia como nota curiosa pero que no tarda uno en aborrecer). Y sobre todo mucho río (río, río, río). Hasta hartarse. Os quejáis del Escarra, pero este resbala que da gusto. Mal que bien y algo arrastrados, llegamos al último salto d
e 6 metros (se toca) y el famoso tronco tobogán que da conclusión a este fabuloso barranco y desde el que se divisa ya el puente por el que saldremos a echar el bocata, que ya apetece.

Es algo tarde ya para entrar al Sosú, de modo que optamos por relajarnos, comer un poco, volver al peligro de las carreteras pirenaicas francesas y a Las Ventas, donde echamos una última Coca-Cola con Miren e Iker, para regresar de nuevo a las calurosas llanuras del Ebro.



¡Un abrazo a todos desde Aragón!

[INFO]
Bitet Inferior
Caudal: Normal (sin movimientos peligrosos)
Equipamiento: Precario. Spits, buriles e incluso clavos bastante roñosetes ya. Naturales y pasamanos recientes en su mayoría. Evaluar y no escatimar en dejar cuatro perras en cintajos o cordinos.
Tiempo descenso: 4.30h. aprox. (2 personas)

domingo, 26 de julio de 2009

Resumen fin de semana

Continuando con la entrada anterior...

Tras comprobar que no podíamos subir al Midi, decidimos un plan alternativo. David, Leire y Natacha se calzaron las botas y se fueron de pateada. El resto, neopreno arriba, neopreno abajo, Decidimos hacer un 3x1 barranquero: Gloces, Furco y Gorgol.


Empezamos con Las Gloces.

Primer barranco para Raúl. Y parece que no le disgusta (menuda sonrisa que llevaba). Los demás, como enanos en los saltos.

El retorno, Lo conocíamos. Pero aún así, la cuestita de vuelta pareció durar un poco más de lo normal. Preguntando "¿Cuanto falta?" cada 5 metros, entre broma y broma llegamos de nuevo al coche para poner rumbo al siguiente barranco.

Merece la pena ver el resto de las fotos por la chulería de Lety rapelando, las poses de Víctor y Dani y mi cara de pan a la salida. Pinchad en lo azul :-)


Y nos fuimos al Furco. Sin fotos, la cámara tenía poquita batería y decidimos guardarla para el último, que haríamos en compañía de tres mañas que nos encontramos por el camino.

Y, para cerrar el día, Gorgol.

Tercer barranco de la jornada. Después de meternos un poco de macarrones de la noche anterior y algún trocito de bizcocho para repostar, entramos en el Gorgol con nuestras mejores ganas. Acompañados, eso sí, por el triplete aragonés Bea-Nieves-Bea.

Volvimos a disfrutar como pequeñuelos repitiendo saltos y toboganes una y otra vez.

Aparte de las clases gratuitas de ballet, encontrareis el tobogán macarra de Dani, mañicas volando y a Jesús perdiendo la moto en los saltos...


Ya era hora de volver a reunirnos todos. Nos volvemos a encontrar con los compañeros que se habían ido a andar, que, visto que nosotros tardábamos más de la cuenta, fueron a hacer una visita a un balneario. Relajados se les veía...

Cenita, chupitos (alguno un tanto sospechoso) y vivaqueo en un parking, al lado de un bonito lago y bajo un cielo de estrelas fugaces con pilas made in Dani. Despertamos el domingo, desayuno comunal y... Decidimos hacer el Escarra.


Aproximación bonita donde las haya. Que hasta los cardos tenían su encanto. Nos gustó tanto que pasamos del desvío y seguimos aproximando una horita y media más hasta que se nos acabó el camino. La parte mala fue que gracias a eso nos comimos la parte feúcha del río: maleza por todas partes, resbalones asegurados... Y en llano. Fuimos despacito y con buena letra, intentando no darnos muchos culazos, dándonos un chapuzón de cuando en cuando y rezando por llegar ya a la parte buena...

Y llegamos. Destrepes, saltitos y muchas risas después por fin llegamos al rappel de salida. Que por problemas técnicos, disculpen las molestias, nos llevó algo más de una hora montar. Y luego ponte a bajar. Y pégate tu horita de retorno al pueblo, eso sí, por un sitio tan bonito... En definitiva, que entre unas cosas y otras nos tiramos como 8 horas en un barranco que, como mucho, te lleva 4. Porque nosotros lo valemos.

Nos queda pendiente hacer el Escarra en condiciones, cortando la aproximación donde hay que cortarla y en el tiempo límite.

No os perdáis a Leire Marilyn, a David entre la maleza y, sobretodo, a Jesús saltando a mala leche sobre Natacha... ¡Viva la perspectiva!

Vuelta a casa muy muy tarde. Felicidades gritadas desde un coche, cafeína para aguantar el trayecto, algunos valientes que se quedaron para la cerveza de después y un lunes algo durillo para todos. Después de un fin de semana así debería estar prohibido madrugar.


PD: Desde aquí la fotógrafa oficial se disculpa de la calidad de algunas de las fotos. Pero en sitios oscuros y sin flash para ahorrar batería, si no te sale alguna movida... Hice todo lo que pude por sacaros lo más guapos posible. Pero de donde no hay... ;-)

PD2: he cambiado los nombres de los barrancos, que al parecer tenía mal nombradas yo las fotos y me he colado. Gracias a Bea por la puntualización. Y me informan (David, nuestro mañico más aventurero) de que en el Escarra no nos pasamos ni desvíos ni nada, que la aproximación es así de bonita de principio a fin.